“Flores, florero…”

 

Desde la antigüedad el oficio de vender flores es muy bien apreciado porque las flores- no hay quien no guste de ese regalo de la natura- contribuyen al mejoramiento humano. Los vendedores de flores ayudan al amor y la fe.

Israel Atencio Bravo es un camagüeyano que se dedica por cuenta propia a vender flores. Israel vende sus flores fundamentalmente en la zona comercial de la ciudad y, ocasionalmente, en función de la demanda, entra en centros de recreación donde le vende su mercancía a las parejas que se encuentran en esos lugares.

El pasado sábado 27 de mayo se encontraba ofertando sus flores en “El Bambú”, un complejo recreativo que se encuentra enclavado en la céntrica calle peatonal República, cuando dos inspectores lo abordaron pidiéndole sus documentos. Una vez visto que todo estaba en orden, los funcionarios procedieron a imponerle una multa porque, según ellos, él no podía estar vendiendo dentro de la instalación.

Este Observador Económico considera que Israel no estaba violando ninguna norma, pues el tipo de mercancía que vende no está reñida con la que venden estos establecimientos estatales, es decir, no les hace competencia, más bien se complementa. Sin dudas, este caso es una consecuencia de la “ofensiva” contra las ilegalidades y las indisciplinas sociales que se ejecuta en esta provincia.

 

1 de junio de 2017.

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