Marco Legal y Fiscal del Trabajo por Cuenta Propia en el nuevo contexto de Cuba

MENCIÓN #4
1er Concurso de DERECHOS ECONÓMICOS EN CUBA

El día 13 de Marzo de 1968, en acto conmemorativo del asalto al Palacio Presidencial, Fidel Castro anunció en su discurso (largo, 49 páginas, 26,330 palabras) la estatización de las pequeñas empresas y de emprendedores individuales aun en manos privadas. De acuerdo con datos publicados por el periódico Granma en marzo de aquel año, se confiscaron 55,636 pequeños negocios, muchos operados por una o dos personas.

El órgano del partido gobierno también informó la composición: 11,878 comercios de víveres (bodegas), 3,130 carnicerías, 3,198 bares, 8,101 establecimientos de comida (restaurantes, friterías, cafeterías, etc.), 6,653 lavanderías, 3,643 barberías, 1,188 reparadoras de calzado, 4,544 talleres de mecánica automotriz, 1,598 artesanías y 3,345 carpinterías. Hay que recordar que antes de ese día ya se habían confiscado, con diferentes pretextos, muchos pequeños negocios.

La descripción de la reunión donde se toma la decisión -buró político ampliado- la ofrece Dariel Alarcón Ramírez, “Benigno” 1, casualmente presente:

Fidel Castro anuncia el propósito; ante la anuencia general Carlos Rafael Rodríguez interviene y aduce los inconvenientes de la medida con sustanciosos argumentos; F.C. lo fulmina acusándolo de estar fallando como economista; Juan Almeida propone pasar a votación y asombrosamente ésta se divide en partes iguales, incluso, para mayor sorpresa el propio Almeida y Ramiro Valdés, siempre incondicionales, votan contra la idea. Furiosamente F.C. da un puñetazo a la mesa y dice que por sus c… se hará lo propuesto.

Esto se realizó bajo la consigna de lucha contra el capitalismo y la creación de un “hombre nuevo”. Por ese entonces se ironizó: a partir de ahora reparar una batidora constituye un problema del estado cubano; según Oscar Espinosa Chepe2 profesores y asesores de los países socialistas no entendían cómo quitarle las tijeras a un barbero o la chaveta a un zapatero impulsaba la construcción del socialismo.

Todo esto ocurría en un ambiente de delirante experimentación y dilapidación  del patrimonio nacional, bajo los poderes omnímodos otorgados por la Ley Fundamental (daba al Consejo de Ministros presidido por Fidel Castro poder legislativo, ejecutivo y judicial) que al igual que hizo Fulgencio Batista con los Estatutos Constitucionales sustituyó la Constitución, “provisionalmente” se dijo.

Durante esa década se despilfarró el Patrimonio estatizado, disminuyeron los índices de bienestar de la población3 y, culminando en la desastrosa zafra de 19704, se cayó en la esfera del CAME5, entelequia económica del “socialismo real” de Europa Oriental (breve comparación antes-después en Anexo 1).

Desde entonces el partido&gobierno ha ejercido represión u hostilidad más o menos velada al emprendimiento y solo a partir del desmerengamiento soviético se ha permitido condicionado, esto junto con medidas similares en el sector agropecuario ha permitido subsistir penosamente al cubano estado-dependiente o dicho de otra manera de “abajo y de adentro” estos años.

El proceso de promesa de apertura a los rígidos cánones establecido culmina en el 6º congreso del partido&gobierno (2011) con “lineamientos” que supuestamente vendrían  a liberalizar la posibilidad del emprendimiento y cooperativismo. Todo falso, entre congresos (cinco años) solo se cumplió el 21%6 de los lineamientos y a poco de la celebración del 7º donde se ratificaron (Agosto 1º/2017) se introdujo una retranca entre los engranajes burocráticos al suspenderse la entrega de licencias –no la mayoría pero sí las más demandadas- y eliminar definitivamente otras (Ver Anexo 2). El tema de los impuestos merita un análisis por sí mismo, solo decir que resulta kafkiano, asfixiante y mal concebido.

Hoy resultan vitales medidas radicales que deben partir de la racionalización de las estructuras burocráticas hipertrofiadas durante casi seis décadas. Entre tanto pueden tomarse las siguientes medidas:

  • Los primeros cuentapropistas deben ser los notarios, actualmente funcionarios del estado integrantes de la burocracia estatal con salarios de miseria. Liberarlos permitiría mantener el marco legal agilizando los trámites.
  • Derogar la discriminatoria, burocrática y absurda Ley de Inversión Extranjera, verdadera vergüenza nacional. Los emprendedores deben poder recibir financiamiento legal directamente del exterior, especialmente de compatriotas.
  • Los cubanos en el exterior deben poder volver a su Patria, y quien lo desee y pueda, importar capital con destino a invertir en negocios en el País.
  • Permitir el intercambio comercial directo con entidades extra nacionales y permitir la creación de nacionales de comercio mayorista para aliviar los precios de los insumos y en consecuencia de los productos y servicios.
  • Realizar una revisión a fondo del sistema impositivo pues resulta un error tratar de resolver los problemas financieros del estado -con otro origen- expoliando los emprendedores cuya verdadera misión económica y social va mucho más allá de eso. Un sistema impositivo que estimule la iniciativa y el emprendimiento redundará en beneficio de la pésima situación económica y social del País.
  • Ampliación del marco de actividades autorizadas cambiando el enfoque de prohibitivo a permisivo: todo se permite en el marco de las tradiciones culturales y morales de nuestra cultura greco latina y sus tradiciones judeo-cristianas. Solo prohibir las actividades perjudiciales a la salud, el medio ambiente y a la moral social desde ese punto de vista.
  • Estimular la capacitación de los potenciales cuentapropistas y cooperativistas por parte de entidades internacionales. Esta capacitación redundará en ahorro de tiempo y recursos en la tarea de reanimar este vital sector económico.

Resultan estas propuestas en consonancia con las actuales concepciones en materia de derechos humanos y con el articulado de la Constitución de 1940 que los contemplaba ocho años antes de la Declaración de la ONU.

Deben verse además como provocación para el debate que debe realizarse por los cubanos de adentro y de afuera7 -como los llamara José Martí- en un ambiente democrático, con divulgación de las discusiones en los medios, sin comisiones para filtrar las opiniones inconvenientes y sin exclusiones sectarias.

Constituiría una plataforma para lograr la incorporación de los cubanos a la lucha por sus derechos económicos y sociales pues la mayoría desconoce su existencia luego de 57 años de control absoluto de la información, catequización desde el círculo infantil y demonización del pensamiento independiente. Para luchar por una meta lo primero es estar consciente de su objetividad.

 

ANEXO 1

Hasta 1959 la economía cubana clasificaba como mono exportadora, pero no mono productora, la agroindustria azucarera aportaba más del 75% de las exportaciones constituyendo solo en 25% del PIB, el resto de las agroindustrias, industrias y las ganaderías contribuía a este indicador con el 24% y las pequeñas y medianas empresas, junto con la pequeña propiedad rural y lo que hoy llamaríamos “cuentapropistas” generaba algo más del 50% englobando bienes y servicios producidos.
La composición del PIG y las exportaciones cubanas era casi totalmente bienes, hoy el 75% es lo que partido&gobierno llama “servicios”, en realidad renta de fuerza de trabajo al exterior (médica fundamentalmente) e interior (turismo).
La balanza comercial de Cuba era altamente positiva, el último año con ese resultado fue 1960, hoy las exportaciones de bienes no llegan al 25% de las importaciones, se cubre el desbalance con los llamados “servicios”.
Si en 1900 el 100% de las exportaciones eran hacia EE UU (todo en buques estadounidenses), en 1958 eran solo el 57% (40% en buques cubanos), diversificación de mercados. Al CAME rondó el 90% (en sus buques).
El peso cubano se cotizaba a la par del dólar estadounidense, actualmente…
En 1952, al producirse el golpe de estado de F. Batista el Banco Nacional de Cuba contaba con más de 600 millones de pesos de reserva neta, al valor actual bastaría para pagar la deuda externa y quedaría algo…
Por sus indicadores económicos y sociales Cuba, según organismos económicos internacionales clasificaba como país semi desarrollado.
Lo que queda: 20% agroindustria azucarera, 25% ganadería, transporte de -5 años a +40 de edad media, sistema comercial en ruinas, cero% flota mercante, cero % flota de pesca del alto, casi cero industria textil…

ANEXO 2

El cooperativismo y el llamado cuentapropismo están enredados en una madeja legislativa infranqueable: del 2013 hasta Septiembre/2017 se han creado 440 de las Cooperativas no Agropecuarias, entre congresos (2011-2016) disminuyeron las agropecuarias en 807 y los trabajadores por cuenta propia no llegan al 8% de la población en edad laboral al cierre del 2016.
*Recopilación del autor a partir del AEC e informes del BNC.

  1.  Alarcón, D. Memorias de un soldado cubano. Benigno en la guerrilla de E. Guevara en Bolivia.
  2. Economista ya fallecido, fue de los encausados cuando la Primavera Negra del año 2003. En www.cubaencuentro.com, Marzo 27 del 2012.
  3.  Anuario Estadístico de Cuba y Revista Economía y Desarrollo Nº2 del año 2003. La mejoría de los indicadores comenzó a partir de la masiva “ayuda” soviética a partir de la década de los años 70s.
  4.  Zafra azucarera de 1970. Absurdo intento de doblar la producción de un producto para nada escaso y del que Cuba era el primer exportador mundial, cada dos toneladas de azúcar comercializado en ese mercado uno era cubano. La Zafra del 70 desestabilizó el mercado, desplomó los precios y en el orden interno fue la peor catástrofe de la Historia sin guerra ni desastre natural (hasta ese momento, después han habido peores).
  5.  Consejo de Ayuda Mutua Económica, “Olla de Grillos” según E. Guevara en sus Notas Críticas a la Economía Política.
  6.  Informe central VIII congreso del partido&gobierno.
  7.  Martí, J. O.C. t 1, p 480. Los cubanos de afuera y los cubanos de adentro.

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