No da la cuenta

La llegada del año nuevo y el inicio de la Tarea Ordenamiento no han dejado a nadie indiferente y más cuando significa una de las más grandes transformaciones económicas en los últimos 30 años en Cuba. A mediado de mes se pueden observar con más claridad sus implicaciones, defectos y sus probables consecuencias asociadas.

El sector por cuenta propia, y los que laboran en el, han sido uno de los más perjudicados con las nuevas medidas, pues el sector enfrenta un shock de costos más allá del efecto directo que tiene el aumento del costo de los insumos, materias primas y equipos, así como el efecto indirecto del aumento del costo de la vida en general.

Este sector enfrenta un aumento de costos laborales, al aumentar tanto el salario mínimo como los pagos en el sector estatal, que representa el sector más demandante de fuerza laboral en la economía del país. Este proceso fuerza el alza de los costos salariales del sector por cuenta propia, en función de retener y ampliar mano obra, costos que a la larga se pasaran a los consumidores. Un incremento salarial en el sector estatal representa siempre un ajuste indirecto sobre el resto de los salarios en la economía y una forma de regular igualmente el pago de un salario digno en todas las formas de propiedad, pero este ajuste en presencia de mercados irregulares puede recaer en una mayor presión de incremento de precios en los mercados no estatales.

Esta situación la está viviendo la mayoría de los cuentapropistas del país. Si caminamos por las calles de mayor movimiento comercial y gastronómico del municipio capitalino de Regla, se puede observar como parte de los mejores y más demandantes restaurantes y cafeterías se encuentran cerrados.

Pudimos conversar con el dueño de una de esas cafeterías, a quien por su protección llamaremos Ramón Álvarez, quién nos contó que tuvo que cerrar tras una inspección de funcionarios del Poder Popular del municipio y de la Oficina de Inspección y Supervisión, donde lo impulsaron en forma de amenaza, de revisar el listado de precios excesivos o se le impondría una multa de 5000.00 CUP.

Bajar los precios- nos comenta Ramón- significa pérdida constante para la cafetería. Con la Tarea Ordenamiento todos los insumos nos cuestan al menos el triple de lo que costaba antes en los mercados estatales. En los mercados informales también todo subió muchísimo de precio, y muchos de los productos que compramos en MLC nos salen muy caro al cambio de la calle y, por si fuera poco, he tenido que subir salario y reducir plantilla, ya no se puede más.

Mantener el negocio cerrado da pérdidas, pero abrirlo y bajar precios, también. Es una situación muy dura y complicada la que están viviendo los cuentapropistas por estos días para mantenerse a flote en un entorno macroeconómico adverso y sin cultura de seguros. Situación que amerita del accionar cuidadoso y consciente de los órganos superiores del país.

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