Un futuro sin luz

Días muy difíciles se avecinan para este sufrido pueblo que lleva más de 60 años soportando la falta de artículos y productos necesarios para tener una vida próspera por causa de lo que el des gobierno de la isla acusa al “bloqueo” de los Estados Unidos, justificando así la incapacidad de los dirigentes, quienes integran esa burocracia corrupta que todos los días aparece en TV y en actividades públicas, con sus papadas y barrigas infladas que les hace parecer puercos en ceba.

La población está sufriendo un fuerte desabastecimiento de alimentos y muy en especial ese 20% que sobrepasa los 60 años de edad.

Hoy se agrega a la justificación del “bloqueo”, la existencia de la COVID-19 y se trata de mejorar la imagen alegando que se garantiza la canasta básica a precios subsidiados. Ahora bien, ¿En qué consiste esa canasta básica?, pues en 7 libras de arroz, unas onzas de granos, algo de azúcar refino y parda, un sobrecito de café y una libra de aceite cada 2 meses.

Esta cuota dura alrededor de una semana y el café menos tiempo. Entonces hay que acudir al mercado liberado y al de divisas y pagar los alimentos a precios muy altos.

Los ancianos que viven solos y con una pensión mensual promedio de 250 pesos, deben pagar la corriente eléctrica, el gas, teléfono si lo tiene, pero fundamentalmente los medicamentos que necesita para su diabetes, su presión arterial, etc., si están disponibles en la Farmacia.

Si bien es cierto que el gobierno norteamericano aplica un bloqueo a Cuba (política no inteligente como definió el gobierno de Obama), este es un tema que merece otro análisis. Es real que existe otro bloqueo más serio, que es el interno, caracterizado por la indolencia, la incapacidad, el oportunismo y la corrupción existente a todos los niveles del estado cubano actual.

Los dirigentes de este estado saben muy bien que el tema de la alimentación del pueblo es una bomba de tiempo que puede estallar en cualquier momento, por eso dicen que es un tema de seguridad nacional y llaman a producir más e inclusive a sembrar en patios y azoteas. ¿Un gran salto a lo Mao Tse Tung? La pandemia los sorprendió y la falta de eficiencia económica del sistema aplicado no es capaz de enfrentar la situación.

Ahora estamos en el comienzo de un nuevo período especial, pero mucho más grave que el anterior. No se podrán importar alimentos, insumos ni medicamentos, por los altos precios y los riesgos de contagio, como le sucedió a China con la importación del Salmón de Chile, que produjo un rebrote de la enfermedad en Beijing.

Los próximos meses serán muy duros para el pueblo, pero van a servir para que acabe de darse cuenta de que el régimen actual es un régimen fallido y hay que cambiarlo.

Díaz-Canel y su equipo hablan de continuar, falso. Los que lucharon por una Cuba libre, independiente, desarrollada económicamente y próspera, no están ni estarán de acuerdo con lo que hoy sucede.

Hoy el pueblo se pregunta:

¿Por qué la producción agropecuaria no resuelve desde hace años las necesidades de la producción?

¿Por qué sucede otro tanto con la producción industrial?

¿Por qué tenemos una evidente desigualdad social y económica?

¿Hasta cuándo vamos a seguir con la demagogia, el oportunismo, la mentira y la corrupción?

Señores basta ya de insultar la inteligencia colectiva. Los cubanos de hoy no somos los de ayer y sabemos cuales son los verdaderos problemas y también cuáles son las soluciones.

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