En el Cuentapropismo está el futuro democrático de Cuba

Es sabido que la economía cubana no genera recursos para su desarrollo, o dicho de manera más simple, el modelo económico frena el desarrollo de las fuerzas productivas. En realidad, pudiéramos estar mejor, potencialidades para ello tenemos, lo que falla son las estrategias y políticas económicas del Gobierno.

Las políticas económicas seguidas en el último cuarto de siglo abarcan escasas medidas económicas técnicamente válidas con distintos grados de implementación en un enmarañado e inacabable torrente de normas jurídicas, conceptualizaciones de modelos, planes nacionales, discursos reformistas y actuación contra reformista.

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Cuba: Negocios, prosperidad y democracia

Facilitaba el Taller “Marketing, Autoempleo y Democracia”—como vía de empoderamiento de los trabajadores por cuenta propia—, cuando una participante me interrogó sobre el significado de responsabilidad social en relación con el desempeño de una empresa o negocio.

Era una joven pelirroja y veinteañera con licencia para ejercer el autoempleo como fotógrafa. Con el rostro enseriado la muchacha precisó que había leído el término en el proyecto de reforma constitucional del Partido Comunista de Cuba. Como era menester, detuve el programa y propicié el debate.

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¿Empresas de clase mundial en Cuba? (I Parte)

A mediados de los 90 el nivel de estatización de la economía cubana alcanzaba el 95% y el sistema empresarial tenía 5000 organizaciones con muchos problemas heredados de la época soviética,  a saber: modelos gerenciales obsoletos, ineficiencia, baja productividad, salarios irrisorios, plantillas infladas, contabilidad falseada por la dualidad monetaria, planta industrial altamente contaminante del medio ambiente, desconexión del sistema internacional, obsolescencia tecnológica, poca o ninguna integración en cadenas de valor…”.

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Basuras… gobierno y algo más de La Habana

Hace muchísimo tiempo que los habitantes de esta urbe capitalina vivimos entre basuras. Solamente de desechos sólidos domésticos hay un millón y medio de metros cúbicos acumulados en esquinas, solares y en las escasas y deterioradas baterías de contenedores plásticos, con la  consiguiente proliferación de cucarachas, roedores, gatos y perros famélicos y sarnosos. El paisaje urbano citadino es patético e incivil.

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