El viacrucis de los bayameses para disponer de sus dineros

Las adversidades que tiene que enfrentar hoy día la población de Bayamo, ciudad capital de la provincia Granma, cuando un trabajador o cualquier ciudadano tiene la necesidad de cobrar su salario o extraer dineros de otros tipos de cuentas y operaciones bancarias, son para muchos innecesarias y causadas por el Gobierno cubano, dado la enorme cantidad de tarjetas bancarias circulando en Cuba, y el obsoleto y ridículo, por insuficientes y pésimo estado técnico de los ocho cajeros automáticos o ATM disponibles. Para la ciudadanía, este municipio cuenta con una población de 238 544 habitantes, incluyendo los pensionados, disponer de dinero supone emplear gran parte del tiempo del día solo para esto.

Solo en los cajeros automáticos de Bayamo ya es costumbre ver colas de entre 10 y 30 personas, la mayoría de las veces muchas más, con la necesidad de acceder a su dinero. En encuesta realizada por el Observatorio de Derechos Económicos a las personas en espera par acceder a un cajero automático, se conoció que algunas empresas y entidades estatales hicieron las gestiones a sus trabajadores para la obtención de la tarjeta magnética, otras no, estas últimas dieron un plazo de tres meses para hacer las gestiones con la amenaza de que el que no tuviera su tarjeta para esa fecha no tendría acceso al salario.

Por otra parte, la población se queja constantemente de lo congestionado que está el servicio sin esperanza de soluciones visibles a corto o largo plazo, muchos tienen que esperar hasta cinco días e ir en horario nocturno para poder tener en sus manos un salario que apenas alcanza.

El Observador Económico de Oriente se dirigió a la sucursal del Banco Popular de Ahorro ubicado en  Calle General García,  esquina avenida José Antonio Saco, Bayamo, para conocer detalles del servicio y Gladis,  trabajadora de este centro dijo: “ El país no cuenta con los recursos para invertir en más cajeros automáticos, los que se compraron y distribuyeron a nivel nacional costaron un gran esfuerzo a la Revolución por el precio a nivel internacional de estos equipos de manufactura china;  además,  las congestiones en los cajeros son solo la semana en la que la mayoría de las empresas ponen el salario y los más apurados pueden hacer el esfuerzo de ir en el horario de la madrugada para que puedan cobrar sin problemas “.

La conclusión es que no existe posibilidad alguna de mejorar este servicio con la compra de nuevos equipos, los trabajadores tienen que continuar haciendo esfuerzos para acceder a lo que se ganan mensualmente en un país donde el salario apenas alcanza para comer regularmente durante una semana y con tendencia a empeorar las condiciones de vida según pasan los años.

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